27 de octubre de 2013

En Jaén: aportaciones para el estudio del español

Como ya comentamos en un artículo anterior, seguimos desarrollando actividades con Iberlingva en torno a la enseñanza del español como lengua extranjera.
 Aquí resumimos nuestra intervención en el XXIV Congreso Internacional ASELE celebrado el mes pasado en la Universidad de Jaén.

Fue un congreso de muy buen ambiente y con intervenciones de altura en los plenarios. 
Algunos talleres fueron de nuestro interés.
Profesoras de la Universidad de Louvain defendieron la enseñanza del lenguaje gestual, con la fraseología asociada, a los aprendientes de español.
Manuela Crespo, de la Universidad de Amberes, habló de las auto-grabaciones en la enseñanza semi-presencial.
Y nos sorprendió el trabajo que está desarrollando Leyre Alejaldre Biel en Gambia, el país más pequeño del África Subsahariana, creando plataformas virtuales como herramientas de la enseñanza del español.


Taller Juglares en Acción

El taller tuvo como objetivo general incidir en la ampliación comunicativa de la lengua meta por medio de la poesía y otros textos interpretados artísticamente.
Bajo la sugestión de la juglaresca medieval, tomamos nuestra Literatura para recrearla desde el terreno de la oralidad corporizada por un intérprete.
El Taller mostró diversas formas de presentar textos literarios a los aprendientes de español.  Se expusieron los siguientes ejemplos:
-Un romance de ciego. Minutos antes de comenzar el taller se cantó en el pasillo el “Romance de la infanticida”, acompañado de un lienzo con dibujos. El carácter de este tipo de sub-literatura quedaba reflejado en el hecho de mostrarse fuera del aula y del horario del taller.

-Un poema recitado. De Antonio Machado tomamos “Yo voy soñando caminos” para mostrar una recitación artística en estado, digamos, puro. Acabado el poema, se comentó la simbología  y dos características del poema: encabalgamientos y alternancia de cuartetas y redondillas.
Se mostraba aquí, por un lado, el trabajo de un rapsoda (interpretación oral y memorizada) y, por otro, el rol del profesor con el comentario del texto. Ello servía de contraste con el juego, más juglaresco, de los ejemplos siguientes.
 
 -Un texto incomprensible sin visualización. Cual es el caso de “El orador” de Ramón Gómez de la Serna, guión para un intérprete que lleve una mano mucho más grande que la otra. Género fronterizo con ecos dadaístas. Intención: sorprender.


-Un cuento seriado.  El de “La mosca y la mora”, al que alude Cervantes en el capítulo XVI de El Quijote. Tiene muchas versiones infantiles en la Península y también en el cancionero sefardí.
Aquí el juego juglaresco se establece a partir de los personajes que aparecen físicamente: mora, mosca, araña, ratón, gato, perro, palo, fuego, agua, vaca, cuchillo, hombre y muerte. Con cada nuevo elemento se repite la serie y todos los asistentes deben hacerlo coralmente.
-Un poema con equívocos. Partiendo de Heráclito  y su frase  “Nadie se baña dos veces en el mismo río”, Ángel González hizo cuatro glosas con las que jugar al equívoco cuando los asistentes intentan completar la máxima. 

-Un cuento dialogado con títere. Elegimos un clásico de largo recorrido como es “La lechera” de Samaniego. La protagonista del cuento es un títere que nos cuenta sus sueños  y, cuando cae el cántaro de su cabeza, sus lamentos.
-Un poema coral. Se trata de completar los versos con las palabras indicadas mediante gestos. Se utilizó la sextina “Apología y petición” de Jaime gil de Biedma. 

Estos ejemplos forman parte de un repertorio creado por el grupo El Silbo Vulnerado a lo largo de los años en torno a la Literatura. Abren el arca de las emociones y son un valioso vehículo de información lingüística. Iberlingva incorpora su experiencia como una herramienta útil para aprendientes de español como segunda lengua y también en países con diglosia.
En el taller también se comentó que Juglares en Acción propone, además de actuaciones, un trabajo con enseñantes en forma de cursillo donde preparar recursos artísticos adaptados a las clases de español en sus distintos niveles.



Primero, más, mejor



La primera gallina (que tengo)

La mejor gallina (porque no se escapa)

La más gallina (porque las otras la temen)

La primera gallina (que me como)

La mejor gallina (porque está más gorda)

Etc.



Hace unas semanas se celebraba en Salamanca un programa callejero en torno a los romances de ciego. Cuando el voluntarioso organizador nos dijo que iba a ser el primero, le enviamos esta foto hecha en Zaragoza hace veinte años. 


Ayer leíamos  en El Periódico de Aragón que Tranvía Teatro es la compañía más antigua de Aragón. Quizá lo sea en la modalidad societaria, sociedad limitada,  desde 1988. Anterior a esa fecha y hasta el día de hoy: Teatro Medianoche, El silbo vulnerado, PAI, Arbolé, Caleidoscopio, y otros, siguen en ejercicio ininterrumpido.

Salamanca celebró su Recita a Ciegas y fue un éxito. Tranvía estrenó ayer Sigue la tormenta y también lo fue. 




21 de octubre de 2013

Almagro: 'Cernuda recita a Cernuda' en el 28 Encuentro de Poesía Española


Este martes comienza el 28 Encuentro de Poesía Española. Creemos que es el decano de los festivales de poesía. No es la primera vez que actuamos en Almagro, y en el programa hay un recuerdo de nuestros pasos por allí. 

Tomamos esta presentación del Encuentro del diario digital

Almagro: La Diputación trae cuatro espectáculos al 28 Encuentro de Poesía Española

 
El Encuentro de Poesía Española que organiza la Diputación de Ciudad Real llega este año a su vigésimo octava edición. El vicepresidente y responsable del Servicio de Cultura de la Corporación Provincial, Ángel Caballero, ha presentado esta mañana, junto al alcalde del Ayuntamiento de Almagro, Luis Maldonado, la programación del 28 Encuentro de Poesía Española que la próxima semana, del 22 al 25 de octubre, llega a su cita anual en el Teatro Municipal de la localidad encajera fiel a un público deseoso de poesía y apasionado de este arte minoritario pero de calidad.
Caballero ha destacado que los Encuentros tienen ya un formato y una personalidad muy clara, así como un público muy fiel y sensible que acude a Almagro sabiendo que encontrará una programación muy escogida y muy cuidada. “Lo que hemos tratado siempre es de confeccionar un programa de calidad adaptado a los presupuestos que nos permitan abrir las puertas gratuitamente al público. Esa es una de las señas de identidad de estas jornadas, actividad abierta con una larga lista de artistas, grandes profesionales y creadores que han pasado por los Encuentros de Poesía.

Ha puesto en valor el esfuerzo compartido y la coordinación entre la Diputación Provincial y el Ayuntamiento almagreño, con el fin principal de difundir textos literarios, “desde los más populares a los más cultos. La historia demuestra que hemos conseguido acercarlos a un público variado y múltiple, en absoluto minoritario o elitista que es algo que está alejado de nuestras intenciones. Y lo hacemos cuidando la puesta en escena y utilizando vehículos más adecuados para transmitirlo con belleza y con autenticidad. En definitiva, lo que pretendemos es mostrar todos esos matices que hablan de la condición humana, intentando profundizar bajo las capas de superficialidad y banalidad en que a veces cae la sociedad contemporánea”.
En cuanto a la programación, Caballero ha informado que el primer espectáculo que abrirá el encuentro el martes 22 de octubre, a partir de las ocho y media de la tarde en el teatro municipal de Almagro, será el espectáculo “palabra sobre palabra”, una dramaturgia basada en textos del poeta Ángel González, interpretada por las actrices Iria Márquez y Ana Alonso, con el acompañamiento musical de la chelista Cary Rosa Varona, que se estrenó en Madrid, el teatro Fernán Gómez. El miércoles 23 se ha programado un recital poético de Jacobo Dicenta, “Viaje al amor”. Se trata de un recorrido poético-teatral por el amor desde los grandes autores del siglo XVII a nuestros días.
La organización ha reservado para el jueves 24 la escenificación a cargo de El Silbo Vulnerado, grupo que repite actuación dentro de los Encuentros de Poesía, de “Cernuda recita a Cernuda”, cuando se cumple el 50 aniversario de la muerte del poeta en México. El Encuentro concluirá el día 25 con el concierto de la artista marroquí Samira Kadiri, que vuelve por segunda vez a esta cita almagreña, con su nuevo trabajo llamado “Andalusiat, de una orilla a otra”, con el que intenta dar sentido a épocas de historia en común de las culturas mediterráneas.
Para el vicepresidente de la Diputación la poesía hace tiempo que ha salido de los círculos elitistas de las aulas o del exclusivismo de los autores, y ha matizado que la poesía “procura encontrarse con el gran público actual en forma de canciones, de puestas en escena o de palabras y eso es lo que han buscado y buscan estos Encuentros”. Por su parte, el alcalde Luis Maldonado, que ha agradecido a la Diputación de Ciudad Real el reencuentro en Almagro con la poesía, “un clásico en la programación de otoño en esta ciudad”, ha recalcado que se trata de un espectáculo exclusivo por su calidad.
“Todas las noches hay llenos y hay un público muy fiel que se va renovando generacionalmente”. Ha desechado la calificación de arte minoritario y ha valorado muy positivamente la programación, ya que se va a tener la oportunidad de ver en Almagro lo mejor de lo que en estos momentos concita mayor unanimidad en cuanto a críticas y en cuanto a público. “Es un lujo que un otoño más vuelva a producirse este encuentro casi mágico entorno a la palabra, los sentimientos y la cultura con mayúsculas, algo que la Diputación ha sabido cuidar a lo largo de estos años”, indicó. La cita es en el Teatro Municipal de Almagro, del 22 al 25 de octubre. La entrada a los distintos espectáculos es totalmente gratuita. Las sesiones darán comienzo a las 8,30 de la tarde.







Como habrá visto el lector, nuestro amigos de Ciudad Real han tenido un lapsus atribuyendo a Lorca la obra de Miguel Hernández que da nombre a nuestro grupo. Ya lo dice el refrán: "El mejor escribano echa un borrón"

12 de octubre de 2013

Manuel García Maya, o Manolo del Bonanza

Eran dos, uno pintaba y otro atendía la barra del bar. Uno me causaba respteto y el otro me respetaba.
El Bonanza era como el Pilar de los laicos.  A todos los amigos foráneos, clientes, o recién conocidos los he pasado por el manto de Manolo. Les costaba asimilar que el señor que pintaba esos reflejos, esos garabatos, fuera el mismo camarero obsceno que, ante cualquier desconocido, disparaba sus ingeniosidades.

Si tu niña tiene penas
y esas penas son de amor
deja a la niña que pene,
cuanto más pene, mejor.

En los tiempos en que ponía música, jazz o clásica, tenía una hora fija para que sonara José Afonso, autor de su himno favorito.

Grândola, vila morena
Terra da fraternidade
O povo é quem mais ordena
Dentro de ti, ó cidade

Dentro de ti, ó cidade
O povo é quem mais ordena
Terra da fraternidade
Grândola, vila morena

Em cada esquina um amigo
Em cada rosto igualdade
Grândola, vila morena
Terra da fraternidade

Terra da fraternidade
Grândola, vila morena
Em cada rosto igualdade
O povo é quem mais ordena

À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade
Jurei ter por companheira
Grândola a tua vontade

Grândola a tua vontade
Jurei ter por companheira
À sombra duma azinheira
Que já não sabia a idade

Fue el primero en tener a la vista una imagen tricolor.
En los años de la Transición sufrió mucho por las disputas partidarias entre sus amigos clientes.


El corazón de Manolo era grande y entrábamos muchos. En el Bonanza no cabía la mirada por encima del hombro del funcionario sobre el artista, del bancario sobre el moroso, del profe sobre el alumno. Y, cuando eso se daba, Manolo tomaba sus medidas secretas.


Manolo con 'Tico-Tico'. Hacia el año 80. Foto ¿Andrés Ferrer?

Escribo estas líneas en Santiago de Chile y no estoy hoy en Torrero. Me hubiera gustado abrazar a su familia y a sus amigos. Con muchos de ellos no comparto ideas ni forma de vida, pero sí el amor al hombre que creó ese territorio de fraternidad, de bonanza, con su ejemplo.

*

Veo que Antón Castro publica en Heraldo la noticia. Las pocas cosas que he dicho anteriormente las había dicho antes Antón. No las corrijo. Casi cualquiera que escriba de Manolo va a decir parecido. Quede lo escrito por Antón, que es el profesional, el que sabe separar los sentimientos de las palabras y hablar con voces ajenas.

Manuel García Maya, pintor y agitador cultural desde el otro lado de la barra, fallecía anoche a consecuencia de un infarto.

Este jueves, durante los rumores de fiesta que tanto le gustan, fallecía Manuel García Maya (Morata de Jalón, 1942), Manolo el del Bonanza, a consecuencia de un infarto. Uno de sus amigos, el pintor Eduardo Laborda, dice que “el Bonanza ha sido uno de los grandes cafés literarios y culturales de Zaragoza. Allí se cocían muchas cosas, se gestaban proyectos, se conversaba, se discutía. Manolo, con su especial personalidad, nos acogía a todos y exponía a muchos artistas”. Eduardo Laborda, que le dedicó un cortometraje en los años 60 al Bonanza, estaba conmovido. “Nanuk, la productora de Javier Estella y José Manuel Fandós, le dedicó en 2011 una película conmovedora y dramática: ‘Manuel García Maya. Desde el otro lado de la barra’. Había una escena donde la muerte llamaba al siguiente. Hoy me ha parecido que era algo premonitorio”.

Manolo llegó a Zaragoza en 1957 y trabajó en Casa Amadico, en El Tubo, luego en el Náutico y posteriormente en el Fiesta. Fueron su escuela de aprendizaje. Entre 1965 y 1967 trabajó en Mallorca en servicios de hostelería para el turismo y se casó por entonces con María Pilar del Cacho, Marisa. Soñaba con un local propio y al fin en 1973 logró abrir, en la calle Refugio 4, el Bonanza, que iba a convertirse en un templo laico de artistas, escritores, navegantes de la noche y quizá de solitarios. Mariano Viejo ha recordado: “Un día mi amigo Alejandro Molina me dijo: bajo mi casa un loco ha abierto un bar. Hay que ir, y fuimos, y entonces todo comenzó. Comenzó la alegría, el sueño no soñado, la libertad. Qué canción tan bella, justo allí en un lugar oscuro pero con luz, la luz que en aquel tiempo era difícil de ver”.

Esa luz empezaba en la personalidad de Manuel García Maya. Manolo. Era un espíritu libre, excesivo, iconoclasta y apasionado, al que le interesaba la cultura. Javier Barreiro dice que “no era un intelectual sino un trabajador”. Cuidaba los sonidos del local –con Mompou, con Mahler, con Schöenberg, con Erik Satie, con Bach, con Wagner-, hablaba de arte, tres de sus artistas favoritos eran Jackson Pollock, De Kooning y Vincent Van Gogh, y hablaba constantemente de Nietzsche, de Bataille, de Cioran, de Schopenhauer, de Kafka o de Fernando Pessoa. Y de muchos otros: él se alimentaba de sus clientes y los clientes se alimentaban de su ironía, de su humor y de su capacidad para crear un espacio de rebeldías. Solía decir: “Los clientes te mejoran y te empeoran”.

Por allí pasaron distintas generaciones de artistas, a los citados Alejandro Molina y Mariano Viejo hay que sumar a Ángel Aransay, Joaquín Alcón y Ángel Maturén; luego llegarían Eduardo Laborda e Iris Lázaro, ootros pintores como Miguel Ángel Ruiz Cortés (que acaba de fallecer también), gentes del teatro como Luis Felipe Alegre, Dionisio Sánchez y los actores del Grifo y Paco Ortega, fotógrafos como Andrés Ferrer. La lista es realmente interminable: resulta muy difícil encontrar un lugar que aglutinase a tantos creadores, a tanta gente que soñaba con un país nuevo. La bandera de la República ondeaba entre pósters y fotos de mujeres exuberantes. Ángel Guinda se casó allí en segundas nupcias y tenía su tertulia de jóvenes poetas, capitaneada por Alfredo Saldaña y Manuel Forega (que editaría el libro ‘El Bonanza’ de Manuel Lampre, 1992. Más tarde, en nuevas hornadas, por allí aparecerían Pepe Cerdá y Juan Sotomayor, que expondrían en el bar. Las tertulias aún siguen al orden del día.

Uno de los estudiosos de Manolo, Manuel Pérez-Lizano, ha recordado que allí se hicieron alrededor de 500 exposiciones que él solía denominar “pintura entre amigos”. Por lo regular, Manolo solía reservar un mes al año para exhibir sus dibujos, sus collages, sus cuadros.

Jesús Lou, realizador de vídeo y asiduo del Bonanza, le dedicó el CD-Rom ‘Obra y zozobra. Manuel García Maya’ (2000). Dijo: “Manolo es el placer de tomarse unas copas con él, escucharle, reír sus chistes guarros y no tan guarros, leer sus cuadernos, ver sus cuadros, hablar de la muerte y también de la vida, recordar los gloriosos años 80”. Como artista empezó a exponer en 1985 en Filosofía y Letras, expuso en el Espejo, en la Fundación Maturén, y su muestra más completa fue en el Torreón Fortea en 2008. Se le preparó un completo catálogo en el que escriben por extenso Javier Barreiro y Manuel Pérez-Lizano y muchos de sus amigos le retratan y le evocan como lo que fue: “el tabernero galáctico”, como lo definió Andrés Ferrer. Ángel Guinda confesó: “Manolo nos cuidó tanto (y dejó que nos descuidáramos) que aún sobrevivimos”.


Antón Castro